
Los mexicanos *—en su mayoría católicos— se involucran cada día más en los nuevos movimientos religiosos que están ganando terreno en el mercado de la fe, principalmente en las zonas rurales, urbanas marginadas y en las comunidades indígenas. Estos fieles presentan dos características: porcentajes considerables de analfabetismo e ingresos menores a los tres salarios mínimos, de acuerdo con el INEGI.
Los católicos se han convertido en fieles light al acudir sólo a ceremonias como los bautizos, bodas y quince años, porque los domingos la mayoría de los templos tiene poca afluencia.
Un estudio realizado por el Instituto Mexicano de Doctrina Social Cristiana considera que los domingos asisten a misa 10 millones 704 mil católicos, a cerca de nueve mil 906 parroquias, capillas y templos del país, es decir en promedio hay 200 feligreses en cada misa de los domingos.
Sin embargo, en Semana Santa se observa desfilar a millones de católicos por las iglesias, en algunas colonias la asistencia es tumultuaria, pero en realidad no existe un compromiso con la fe que predican.
Este panorama, donde se refleja el descenso del catolicismo en México, fue expuesto a los obispos del país por Rodrigo Guerra, asesor de la Conferencia del Episcopado Mexicano, quien advirtió que la población católica crece a un ritmo de 1.7 por ciento anual, mientras los no católicos lo hacen a 4.9 por ciento, y los que no practican ninguna religión a 5.2 por ciento.
Durante un foro sobre la diversidad religiosa realizado en la UNAM, el catedrático José Suárez, del Instituto de Investigaciones Sociales, consideró que asociaciones religiosas como la Iglesia Universal del Reino de Dios, conocida como “pare de sufrir”, tienen éxito “porque ofrecen lo que no ha podido dar el mundo sociopolítico, que es acabar con el sufrimiento de la gente”.
Al respecto Alejandro Tomasini Bassols, del Instituto de Investigaciones Filosóficas, enfatizó que en México se evoluciona hacia el “primitivismo religioso” y como el país vive un periodo de decadencia en todos los contextos, también éste se experimenta en el religioso. “De una vida espiritual se ha pasado a un negocio, que revela el grado de desesperación de mucha gente, de la necesidad de creer cuando las instituciones ya no cumplen con su función”.
Nuevas opciones
La iglesia Univeral del Reino de Dios asegura ser de denominación cristiana y tener los mismos principios doctrinarios de las demás iglesias evangélicas pentecostales, “diferenciándose sólo en algunas costumbres”.
Su crecimiento en México en la última década ha sido significativo: en la zona metropolitana cuentan con 14 templos, entre éstos el Santuario Mayor ubicado en la colonia Tacubaya, y al interior del país hay 63.
En Semana Santa los fieles de esta iglesia recordaron el Domingo de Ramos y el lavatorio de pies. El Viernes Santo se congregaron cientos de personas en su Santuario Mayor, donde entre cantos, alabanzas, aplausos y llantos renovaron su espíritu.
A su llegada a la ceremonia que presidió el obispo Paulo Roberto, los fieles fueron recibidos por jóvenes quienes les regalaban pulseras y se les pedían sus datos con el fin de integrarlos a su “ejército de jóvenes”.
La gente abarrotó el lugar, las butacas fueron insuficientes, en los pasillos laterales, en el principal y en las entradas los creyentes se mantuvieron de pie durante la celebración, que duró dos horas.
El recibimiento del obispo fue cálido y los invitó a cerrar los ojos para orar y cantar. La música suave de piano relajó a los fieles, mientras el líder religioso elevaba su voz para llamar a los presentes a no recurrir a los actos de hechicería, ni cartas, ni horóscopos, ni tarot, ni limpias. Refugiarse en Jesucristo para salir adelante de “todos los problemas económicos, familiares que tienen”.
Con voz potente indicó: “aquí les sacaremos el mal que llevan dentro, como el cáncer de ovarios, de matriz, de mama, de hígado. No permitiremos que el maligno los ataque”.
“Vamos a cantar nuevamente”, los invitó. Mientras seguían sus instrucciones, la gente colocó en las butacas fotografías de sus familiares por quienes pedirían por su bienestar.
Entonces jóvenes “obreros” y “pastores” empezaron a distribuirse por el santuario. A la par se escuchó al obispo decir: “vamos a sacar a ese espíritu maligno”. La gente, con los ojos cerrados y las manos levantadas, empezó a gritar “salte... salte”, mientras los pastores y obreros colocaban sus manos sobre la cabeza de aquellos que identificaban más afligidos y les ayudaban a gritar: “salte... salte”.
El éxtasis se extendió, los llantos se escucharon. De un momento a otro, la música de piano y la intensidad de la voz del obispo disminuyó. Los creyentes descansaron y “el maligno” se había ido “no más cosas que se mueven en la casa, ni que
se sube el muerto, ustedes ya están curados”.
Entonces surgió la pregunta: “¿Ven ustedes el programa de
pare de sufrir en el canal 4 todas las noches, en la mañana, o en Televisión Azteca a la una de la tarde? ¿Quieren que éste siga? “Entonces vamos a cooperar para que éste siga, ¿quién puede con mil pesos? Les vamos a regalar el DVD del culto y el CD de las alabanzas”.
Los presentes se empezaron a movilizar, y algunos depositaron su colaboración; entonces la cifra disminuyó. ¿Quién puede con 500 pesos?, después ¿quién con 200 pesos?, ¿con cien pesos quién puede ayudar?, ¿con 20 pesos quién puede?, hasta llegar a las monedas que colocaran en sus manos para ser bendecidas y depositadas en las bolsas.
Al iniciar la distribución de la pequeña cruz de Jerusalén “hecha con madera de olivo de Tierra Santa, símbolo de nuestra victoria”, la cual se dio gratuitamente, sólo se solicito una pequeña colaboración porque “el flete para transportarla de Israel y los impuestos por introducirla al país son muy costosos”.
Para concluir dos testimonios de cómo esa Iglesia sí ayuda, dos mujeres de nombre Arlet López y Sandra Sandoval, acompañadas de sus hijos, explicaron cómo su vida era un desastre, con deudas económicas, enfermedades, cáncer y marginación familiar. Pero después de acercarse a Pare de Sufrir y “sobre todo colaborar con el diezmo, porque eso es importante”, su situación cambio.